Cinco lugares publicaban cuatro teléfonos distintos
Resultados
El reto
Nativa Tulum se comercializa desde 2021, y el sitio llevaba esos cinco años creciendo por capas: plantillas encimadas, un widget que nadie recordaba haber instalado, y datos de contacto repetidos en sitios que no se hablaban entre sí. No es descuido — es lo que le pasa a cualquier sitio que lleva media década en operación sin que nadie audite lo que quedó atrás. El síntoma visible era el diseño. El problema real era que el sitio se contradecía a sí mismo en el dato más elemental que tiene una preventa: a qué número llamar. Además necesitaba ser bilingüe de verdad —no un traductor encima— y llevar un cotizador que trabajara unidad por unidad, no un formulario genérico.
Nuestra estrategia
Empezamos por auditar antes de rediseñar. Grepear el valor del teléfono en todo el sitio, en vez de revisar página por página, es lo que destapó las cinco fuentes: la plantilla del pie de página, el widget dormido, el botón flotante, el marcado estructurado y la plantilla del tema. Cada una publicaba su versión, y ninguna sabía de las otras.
El sitio se reconstruyó desde cero, bilingüe por arquitectura y no por capa de traducción, con el cotizador armado unidad por unidad.
Lo que no hicimos: lanzarlo antes de que estuviera. Sigue en preproducción a propósito.
“Lo que nos resolvieron primero no fue el diseño, fue el desorden. La auditoría encontró cinco lugares distintos publicando cuatro teléfonos diferentes, y ninguno de nosotros lo sabía. Un prospecto podía marcar a un número que ya no contestaba nadie. El sitio nuevo está construido y bilingüe, con el cotizador armado unidad por unidad. Todavía no está en producción, y me parece bien que se diga así: no nos vendieron un lanzamiento apresurado para poder presumirlo.”